Gato hambriento, gato furioso
Si un gato tiene hambre, lo peor que puedes hacer es poner tu mano cerca suyo, está claro. Y menos aún enseñarle comida si después no se la vas a dar… porque sencillamente, puede pasar de todo… y a todo el mundo.
Eso es más o menos lo que le he ocurrió al dueño de este gato; se disponía tranquilamente a suministrarle alimento a sus felinos, cuando el más pequeño de ellos, y al parecer el más hambriento, saltó en tal que vio el alimento.
Efectivamente, el dueño destapó el recipiente que contenía la comida e instante seguido el gato se aferra ferozmente a la lata, creyendo que el dueño no le iba a dar de comer.
El dueño no consigue despegar al gato ni aun pinchándole levemente con el tenedor. ¿Moraleja de todo esto? Cuanto más hambriento, más violento. ¡Tened cuidado!
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Comentarios al artículo
1
Fecha: July 19, 2008 at 2:19 am
[...] un gato? Seguramente adore mirar por la ventana. Yo no tengo gatos, pero conozco uno que se pasa horas [...]









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